DE NUEVO HACIA EL FUTURO. artículo publicado en el Diario de Pontevedra el día 25 de octubre de 2015
En 1985 Marty McFly
elegía el 21 de octubre de 2015 como una fecha clave para viajar en
el tiempo.
Curiosa fecha y curiosa
aquella película de ficción, Regreso al Futuro, que anunciaba
grandes cambios en nuestro mundo a 30 años vista.
Marty y Doc que deberían
haber llegado este pasado miércoles a Hill Valley a las 04:29, ¿
qué sorpresas se habrían llevado al ver este mundo actual?.
No lo sabremos nunca.
Porque ni existen esos personajes, ni esa ciudad. Y la película que
es todo un referente de la ciencia ficción para aquellos que ya
tenemos más de 40 años, por desgracia, es sólo una película.
Lo único cierto es que
han transcurrido tres décadas, y aunque los coches aun no vuelan por
nuestras calles, y yo tampoco puedo hacer uso todavía de un
prototipo en estudio de aeropatín; sí tenían razón en algo, todo
ha cambiado.
Los cambios los ha habido
para mal y para bien. Pero yo como soy una persona muy positiva,
prefiero quedarme con lo bueno.
La tecnología ha
avanzado a pasos agigantados. Vivimos más y con unas comodidades con
las que ni soñaban nuestros mayores. Además estamos absolutamente
interconectados, y lo que parecía ciencia ficción ya no lo es.
Qué dirían nuestros
abuelos que mantenían relaciones epistolares si nos viesen con el
teléfono móvil que ha revolucionado nuestro día a día; o si nos
viesen enviado documentos a través del correo electrónico. Ni me
imagino que dirían si nos viesen interactuando en Facebook, Skype, o
Whatsapp. No es lo mismo que el calor del tacto, pero lo importante
comunicarse.
En esa época y fecha que
visionaban los protagonistas de esta afamada película, nos
encontramos con avances tecnológicos muy importantes, de los cuales
son protagonistas esta misma semana cinco gallegos.
A uno le conocemos todos.
Es el hombre más rico del mundo según la revista Forbes. Amancio
Ortega, todo un ejemplo de superación personal, de éxito
empresarial, y lo que a mi juicio es más importante, de sencillez,
humildad y solidaridad con los suyos.
El creador del imperio
Inditex quiere devolverle a su gente parte de lo que le han dado.
Esta semana y a través de la Fundación que lleva su nombre, hacía
una donación de 17 millones de euros para cofinanciar con la sanidad
pública la instalación “de manera inmediata” de mamógrafos
digitales y equipos de radioterapia “de última generación” en
16 centros sanitarios de Galicia en los que son atendidas 185.000
personas. Y aunque no se ha dicho esta semana, yo añado los 15
millones que durante estos últimos años destinó a la creación de
nueve escuelas infantiles.
Esta cooperación social
y solidaria, entre la iniciativa privada y la pública, es todo un
ejemplo a seguir. Gracias Amancio, que cunda el ejemplo con otros
grandes empresarios. Yo que ya era una incondicional de tus tiendas,
ahora más, y sobre todo sabiendo que parte de mi dinero se va para
estas buenas causas.
A estas cuatro mujeres,
espero que a partir de hoy las conozcan más. Su historia tiene que
ver de forma más directa que la anterior con la tecnología. Aunque
no habla de los monopatines voladores, si hace referencia a los
drones.
Sí estimados lectores, a
esos artefactos voladores que bien podrían haber salido de la nave
nodriza de la Guerra de los Mundos. Pero no, han salido de la
Universidad Pública Gallega, para que luego algunos aun se quejen. Y
además también lo han hecho para salvar vidas.
Cuatro gallegas
estudiantes de la Escuela Universitaria de Diseño Industrial de
Ferrol, diseñaron un un dron que figura entre los tres mejores del
mundo.
Andrea Magán, Tays
Ferrer, Macarena Arcay y Susana López, diseñaban su artefacto
para convertirlo en un
dispositivo salvavidas para el transporte de órganos destinados a
trasplantes.
Su proyecto bautizado
como Dronlife logró la tercera posición en el concurso
internacional Drones for Good, organizado por los Emiratos Árabes. Y
superó incluso a iniciativas desarrolladas por la propia NASA con la
Universidad de Oxford.
Gracias chicas, además
de tener una cabeza prodigiosa y llevar el nombre y la tecnología de
Galicia por el mundo entero. Ylo hicisteis pensando, precisamente, en
salvar vidas.
Yo debo añadir, porque
estuve hablando con ellas el pasado jueves, que además son unas
mujeres alegres, guapetonas y de rompe y rasga. Unas emprendedoras
que han roto el techo de cristal que aun frena a muchas mujeres hoy
día; porque aun representando ese elevado número de estudiantes
universitarias que logran las mejores calificaciones académicas, son
ellas las que después se encuentran con muchas trabas para llegar a
lo más alto en el mundo laboral.
Esa fecha que parecía
auténtica ciencia ficción cuando en 1985 se estrenaba Regreso al
futuro, ya pasó. Ese futuro que imaginaban McFly y Doc, ya es
pasado.
Es una pena que no
pudiese ser real el aterrizaje de ambos personajes en su Delorean
volador.
Se hubiesen asustado de
muchas cosas, porque a veces parece que el ser humano retrocede. Pero
no me cabe la menor duda que aunque no hubiesen visto lo que
imaginaron, se volverían satisfechos al conocer hechos como estos
dos que acabo de compartir con todos.
Por cierto McFly, no vaya
a ser que de verdad existas. Si así es y podemos celebrar noticias
como estas, por favor vuelve a programar una nueva fecha que te
traiga de nuevo hacia el futuro.
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