Hoy hace un día que mi madre y mi padre celebraron con toda su familia sus bodas de oro. Ahí es nada, 50 años juntos. Moncho, Patricia, María, David, Ana, “pollito” Antonio, Martín “ratón”, y yo misma, os deseamos toda la felicidad del mundo y os damos las gracias por haber formado esta imperfecta, a la vez que maravillosa feliz familia, como creo que habrá muchas; pero más llena, imposible. Espero que lo entiendan queridas lectoras y lectores, me pudo el corazón, y aunque aprovecho esta oportunidad para homenajearlos de forma principal, voy a aprovechar la ocasión para hacerlo extensivo a muchos más. Estas felicitaciones las hago extensibles a todas las familias que han subido este peldaño, a las que lo están celebrando, a las que lo harán y a las que ya lo han hecho; y en especial a algunas de las que tengo más cerca, a Luis Juncal y Rosa Patiño, que hace un par de meses lo celebraban; y a Maria del Carmen Macías y Carlos Costa, lo que lo festejaban este pasad...